Myanmar acepta la ayuda internacional aunque rechaza a los cooperantes
- El régimen ya expulsó este jueves a dos cooperantes de la Cruz Roja
- Acepta la ayuda internacional, pero prefiere que la administren sus ciudadanos
BANGKOK.- El Ministerio de Exteriores de Birmania ha anunciado que el país quiere ayuda y material de emergencia pero no necesita a cooperantes extranjeros para asistir a al millón y medio de damnificados por el tifón Nargis.
Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales de ayuda humanitaria se han quejado esta semana de la lentitud con la que las autoridades birmanas tramitan en Bangkok los visados de entrada para sus empleados, que demoran su llegada a las zonas afectadas, donde más se les necesita.
Un comunicado del Ministerio de Exteriores birmano señaló que el Gobierno ha dado prioridad a la ayuda internacional pero prefiere que el reparto de la misma a las zonas afectadas se realice mediante sus propios ciudadanos y funcionarios oficiales.
La nota agregó que se ha negado la entrada al país a un equipo de rescate que llegó en un avión cargado con material de emergencia. El régimen de los generales no dejó claro si ya han sido expulsados de Birmania, pero así ha sucedido, al menos, con dos de los cuatro representantes de la ONU que llegaron la víspera a Rangún.
Tailandia media con Estados Unidos
La mediación de Tailandia permitió que la Junta Militar aceptara tres millones de dólares en ayuda de Estados Unidos, que tiene impuestas sanciones contra el régimen birmano, a cambio de que personal estadounidense pueda supervisar la entrega del material.
En las regiones más devastadas, el hambre comienza a tornarse en desesperación, y ya se han producido los primeros enfrentamientos y peleas por acceder a la asistencia internacional, pues los precios de los alimentos básicos se han disparado por la especulación y la creciente demanda.
Prosigue el estado de excepción
La tan esperada ayuda comenzó a llegar el miércoles en cuentagotas a las regiones de Irrawaddy, Pegu y Rangún y los estados Karen y Mon, donde se mantiene el estado de excepción por el ciclón que ha causado al menos 23.000 muertos y 42.000 desaparecidos, según los datos oficiales.
Mientras tanto, el aparato de propaganda del régimen continúa ocultando a la población la auténtica magnitud del desastre.
Otro desastre meteorológico más en países en vías de desarrollo, y como no siempre son las personas sin recursos los más desafortunados. Al parecer no tienen suficiente con no tener dinero, ni casa, ni comida, encima suben los precios de los alimentos, ¿como pueden algunas personas estar pensando en ganar dinero, mientras otras se mueren de hambre? Pues pueden, es algo que pasa muy a menudo, además esto el gobierno ni siquiera lo regula y a parte quiere que los demás países les manden ayuda económica y de víveres, pero quieren que lo gestionen sus ciudadanos, los mismos que especulan con sus propios conciudadanos, al parecer quieren seguir facilitando la corrupción y las desigualdades en el país.
Es algo intrínseco a las dictaduras, la desconfianza hacia el enemigo culmina en la represión, la desconfianza hacia lo exterior culmina en el aislamiento, en la distorsión del otro que se coinvierte en un enemigo… Mientras los ciudadanos padecen los efectos del autoritarismo y la complicidad del mundo desarrollado porque allí no hay intereses económicos. ¿Por qué debemos recurrir a internet para saber qué está siendo de los habitantes de este país si el drama obliga a que cada día esté en nuestros televisores? La respuesta está en nuestra mente pero como todo este tipo de respuestas aluden a una verdad incómoda.